Nuestro cliente está en internet y particularmente en su celular. Pero lo que sucede es que muchos profesionales no se han dado cuenta de esto. Es decir, lo entienden, lo saben, pero muy pocos usan esta herramienta a su favor.
No han comprobado todavía el potencial que tiene, no quieren salir de la famosa zona de confort o literalmente no saben cómo hacerlo.
En este artículo trataré de mostrarte cómo comenzar a digitalizar tu profesión. Que no es más, que hacer lo que ya haces pero de forma online.
Más abajo en este post, te voy a dar un truco para que lo apliques este mismo año y que comiences a llegar a más personas que necesitan de tu conocimiento en tu localidad (en otras partes del mundo).
Me atrevo a decir que es lo primero que debes crear si no tienes presencia en internet. Es fundamental que lo hagas, tener un perfil de Google te ofrece la posibilidad de colocar todos tus datos de contacto, tus productos, servicios etc.
Que la gente te descubra en Google y pueda contactarte tiene un potencial enorme y la mayoría de los profesionales no saben siquiera que existe. Si aprendes a hacerlo y usarlo podrás posicionarte donde está tu cliente, en el buscador número uno que es Google.
La clave de todo negocio es que funcione prácticamente solo y eso no se puede lograr en un trabajo tradicional. Pero sí en un trabajo online. No digo que sea 100% automático, pero sí te va a facilitar mucho la vida automatizar ciertos procesos.
Más adelante, te voy a contar una forma de llevar tu conocimiento al mundo online y que cuando se produzca una venta, no tengas que estar ahí para que ocurra.
Tener una página web es necesario siempre y cuando lo hagas con el fin de darle utilidad. Siempre digo que una página web mal utilizada es un gasto innecesario y que no ofrece ningún beneficio.
Pero bien utilizada, a conciencia, aportando valor y logrando que sea persuasiva, puede ser una muy buena fuente de tráfico, clientes y por lo tanto de ingresos.
Yo sé que posiblemente te genera mucha resistencia escuchar estas redes sociales, sobre todo la última (Tik Tok), pero es necesario considerarlas hoy en día.
No por eso tienes que hacer el ridículo, o publicar videos bailando. Pero sí utilizarlo como forma de educar a las personas que están allí y como una fuente más de tráfico hacia otros canales más serios.
Otro recurso o herramienta que tienes que considerar es el canal de YouTube. Un canal de YouTube no tiene por qué ser usado solamente para entretener. Hay muchas profesiones que ya están en YouTube de forma profesional.
Puede ser una fuente de ingresos en sí misma, o también como una fuente de tráfico inagotable para tus productos o servicios (de forma presencial u online).
No descartes la posibilidad de crear productos y servicios que se complementen entre sí. Por ejemplo, algunos profesionales comienzan con un producto digital que puede ser un curso de formación (enseñando lo que saben) y para aquellos que quieren profundizar o resolver temas más concretos, les ofrecen una mentoría, consultoría o asesoría (online o presencial).
La primera recomendación que te doy, es que no gastes en recursos digitales si no tienes un plan de acción, si no le vas a dar utilidad o no te vas a comprometer a usarlos.
En el caso del perfil de google del que hablábamos al principio, si no publicas de forma frecuente, si no están tus datos de contacto etc., más vale no crearlo.
Puede ser hasta contraproducente en algunos casos. Si lo haces sin tener una estrategia, los primeros años incluso puede que solamente gastes tu dinero, tiempo y esfuerzo.
La otra recomendación es que te capacites en ventas. Seguramente en tu carrera no te enseñaron a vender lo que ofreces. Has conseguido clientes a través del boca a boca, por recomendación pero no porque lo hagas activamente. Créeme que capacitarse en ventas no es un gasto sino una inversión.
Y la última recomendación importante es que leas, que hagas cursos, que te formes. Una idea nueva puede hacer que cambie totalmente la visión que tienes de tu negocio, de tu profesión o la forma en la que ves el mundo.
Voy a describirte un caso práctico para que veas cómo puedes adaptarlo a tu profesión o negocio. Podrías crear un taller presencial para 3, 5, o 10 personas, en donde plantees un plan de trabajo muy básico pero con un objetivo bien marcado para ese taller.
Lo que quiero que hagas, es que tengas bien presente ese objetivo, porque al final de ese taller los participantes se tienen que ir con una idea muy clara y aprendida.
Una vez que te hayas cerciorado de que se ha cumplido ese objetivo, quiere decir que la idea de este taller está validada. Se puede llevar adelante, se puede repetir y sobre todo se puede digitalizar. Y ahora te cuento cómo sigue todo esto.
Habiendo validado la idea central de este taller, ahora puedes hacer dos cosas:
1) En el próximo taller que hagas, vas a colocar una cámara y vas a grabar todo lo que dictaste en ese taller.
2) Lo otro que puedes hacer es, sabiendo que lo que quisiste transmitir le gustó a la gente, la misma idea la vas a llevar al mundo online a través de un curso de formación.
Y el taller como tal tiene que tener básicamente dos objetivos. Primero, como te decía, validar de que eso que has enseñado funciona, que las personas obtienen un resultado. Lo otro importante aquí, es recabar la mayor cantidad de información posible de parte de la gente que participó.
Eso te dará un feedback de qué cosas estuvieron bien y qué cosas estuvieron mal, para en un futuro corregirlas. De aquí sacarás mucha información, tanto por si decides hacer otro taller, o si decides crear un curso online.
Aclaro, puedes grabar el taller así tal cual y publicarlo luego de un poco de edición, o grabar el curso en base al mismo powerpoint que usaste de forma presencial.
Bueno, espero que apliques esta idea y que recuerdes que todo lo hacemos lo hacemos basados en nuestras creencias. Y hay creencias que son extremadamente limitantes, si logras cambiarlas podrás mejorar mucho en las distintas áreas de tu vida.