A medida que avanzamos hacia la digitalización de nuestra profesión, nos vemos en la necesidad de ir adquiriendo habilidades referidas a cómo presentar el contenido, ya sea en las redes sociales o en nuestros propios cursos de formación.
No es más que enseñar lo que sabemos de forma didáctica, que se entienda de forma fácil y que la información sea entretenida. Ojalá todo el contenido que presentamos en estas plataformas, reúnan los pasos y las características que vamos a hablar en este post.
Hoy enfocaré el artículo en cómo estructurar un video para publicarlo en las redes sociales. En otra oportunidad hablaremos de la estructura que tienen que tener los videos dentro de tu curso de formación.
No es noticia, que el video es el formato que más gusta hoy en día, y lo seguirá siendo por muchos años más. Pero ¿Alguna vez te has preguntado cómo lograr que un video sea realmente impactante?
Intentaré explicarte las partes que tiene que tener un video para que resulte atrapante y capte la atención de las personas. Y que además de eso, retenga al usuario hasta el final.
Los grandes creadores de contenido han sacado sus propias conclusiones con respecto a qué es lo que mantiene a la gente enganchada. Al final de cuentas, no es más que conocer y entender la psicología humana. Vamos a conocerlos.
La primera parte del video es romper el patrón. ¿Qué significa esto? Significa hacer algo diferente a lo que la audiencia está acostumbrada a ver en las redes sociales.
Puedes empezar con algo inesperado, un gesto, manipulando un objeto determinado, o una situación intrigante que despierte la curiosidad.
La curiosidad es uno de los triggers psicológicos que más funcionan en el mundo del marketing digital, intenta usarla siempre.
Supongamos que comienzas un vivo en tu canal de youtube en donde solamente se puede ver tu silla. Bueno, se podría decir que es algo inesperado, porque lo natural sería que estuvieras sentado allí y pronto para transmitir.
La gente seguramente se quedará expectante de lo que ocurrirá después. Esta es una excelente forma de retener a tu audiencia.
Claro, el desafío ahora es mantener a esa persona atrapada hasta el final y para eso es la segunda parte.
Una vez has capturado la atención del espectador, es hora de contar una historia. A todos nos encantan las historias. Empieza con un gancho intrigante y desarrolla una narrativa que mantenga al espectador pegado a la pantalla.
Las historias más comunes son las mejores, porque el espectador puede sentir una verdadera conexión con quién expone. Y de eso se trata, de ponernos al nivel del que escucha.
Si contamos historias muy elaboradas o hablamos con un lenguaje muy difícil de entender, se pierde la magia de lo que queremos transmitir y perdemos esa conexión.
A esto se le llama storytelling y puede convertir un video común en algo sumamente atrapante. Usarlo es muy poderoso, porque a todos nos han contado historias de niños. Además es algo que se transmite de generación en generación.
Más arriba te mencioné que es bueno conocer la psicología del consumidor. En este caso, puedes desarrollar parte de la historia sin darle un cierre, para establecer un ?loop abierto? y que el espectador espere deseoso el desenlace.
Este desenlace tiene que ocurrir al finalizar tu video, porque si sucede antes, las personas inmediatamente se irán de tu video y no podrán ver el contenido principal.
Después de establecer esa conexión emocional a través de tu historia, es momento de presentar el contenido principal del video. Aquí es donde compartes información valiosa con tu audiencia, consejos prácticos o cualquier otro contenido que hayas planificado.
Es fundamental aquí que te enfoques en desarrollarlo sin dar demasiada vuelta. La clave es no aburrir a tu audiencia, recuerda que ya ha escuchado tu historia y lo que espera ahora es justamente lo que estás a punto de presentar.
Puedes dividir ese contenido en 3 o 4 puntos y comenzar a exponerlos uno a uno sin perder el tiempo, antes de dar el cierre a tu video.
Para finalizar tu video intenta incluir siempre una llamada a la acción. Es importante guiar a tu audiencia sobre qué hacer después de ver el contenido que acaba de ver.
Puedes invitarlos a seguir profundizando, a suscribirse a tu canal, visitar tu sitio web, dejar un comentario o cualquier otra acción que sea relevante para tí y para ellos.
Una vez asimiles los pasos que vimos aquí, está en tí trasladarlo y aplicarlo en tus propias redes sociales. Luego, lo que puedes hacer es verificar con métricas qué video y/o contenido funciona mejor.
Si el contenido que estás presentando es en tu canal de youtube, es muy fácil de ver la retención de la audiencia y en base a eso sacar conclusiones, pero eso es tema de otro post.
Ves que no son muchos puntos, solamente cuatro. Si logras seguir los pasos y entender por qué las personas hacen lo que hacen, estarás más cerca de presentar contenido didáctico y que sea interesante de escuchar. No falla, es simple pero funciona.